Alien Romulus, el outsider de la saga
Alien Romulus, el outsider de la saga
A un año de su estreno, Alien Romulus, la última entrega de la saga de Ridley Scott revive la exitosa fórmula de la primera película, entregando una buena historia de terror pero- por el momento- irrelevante para la franquicia.
Antes de continuar con la lectura, accede al audio del texto a continuación:
La saga de “Alien” se mantiene en el tiempo como una de las producciones de terror más icónicas de la historia. Camino a cumplir 50 años desde que Ridley Scott introdujo al Xenomorfo en 1979 con “Alien: El octavo pasajero”, la franquicia ha explorado diferentes caminos de la mano de connotados directores como James Cameron y David Fincher con tal de seguir ampliando el universo.
El último intento en la pantalla grande lo tomó Fede Álvarez con “Alien: Romulus” (2024), una película que priorizó desarrollar una identidad propia pero que en cambio se alejó de una senda que iba bien encaminada para la saga.
La primicia de Romulus es clásica dentro del género de terror en la ciencia ficción. Un grupo de colonos ingresa a una nave espacial varada en las cercanías de su planeta y que está ad portas de estrellarse, con la esperanza de encontrar el combustible suficiente para completar el criosueño que les permitirá viajar a otro planeta en busca de una mejor vida.
Sin embargo, los jóvenes desconocían que la causa de la caída de la estación era una criatura “casi” invencible. De ahí en adelante comenzará una búsqueda frenética por sobrevivir antes de que el alien acabe con ellos.
Terror y ciencia ficción de manual
Así, Álvarez apostó por el “survival horror”. El único objetivo de los personajes es no morir, mientras transitan por los pasillos oscuros de la estación espacial, iluminados apenas por luces que varían principalmente entre el amarillo y el rojo, transmitiendo una atmósfera de inseguridad y peligro, respectivamente.
Terror puro y duro, casi de manual, que se capta en planos largos, compuestos por una profundidad de campo que en gran parte de la película enfoca de cerca a los personajes con primeros planos, mientras que a la vez deja los fondos difusos y abiertos, dando la permanente posibilidad de que el monstruo esté ahí detrás, al acecho.
Al terror se suma el frenesí de los personajes al estar en constante persecución y en una carrera contra el tiempo por sobrevivir, que se logra transmitir al público con movimientos de cámara como travelling de seguimiento para las persecuciones y con tomas panorámicas que agudizan la sensación de peligro.
Respondiendo a este frenesí, la película sigue una lógica de montaje narrativo, con una estructura de tres actos en que cada escena busca aportar un elemento nuevo a la historia mientras avanza sin interrupciones hacia el final.
Sin espacio para saltos temporales que omitan información ni desordenen la cronología, los planos se combinan para dar continuidad a una historia que responde a un género que solo mira hacia adelante.

La construcción del miedo en Alien Romulus
Y es que Fede muestra con claridad atributos típicos de este tipo de producciones de terror: personajes vulnerables en un entorno hostil y con un enemigo superior a ellos; recursos limitados, que en el caso de Rain y sus amigos se demuestra en constantes situaciones de abandono absoluto al peligro; y la construcción de momentos de tensión y suspense en lugar de los explotados jump scares.
Cualidades que, si bien responden a un tipo de terror que nació en el mundo de los videojuegos como Resident Evil, se ha replicado en otros clásicos del terror, como The Thing (1982), Exterminio (2002) y en la misma Alien: El octavo pasajero.
En Romulus el uso de los silencios también es otro elemento clave del survival horror para crear esta atmósfera de inseguridad y peligro. Un recurso clásico en el género del terror, que con pausas y sonidos fuera de campo se advierte que el alien anda cerca, anticipando el horror y manteniendo en una constante expectación al público.

Distanciamiento de la saga original
Sin lugar a dudas Alien Romulus es una buena película de terror. Con elementos clásicos del género que se adaptan de maravilla a la historia. Sin embargo, al encontrar este espacio la película perdió el camino arado por sus predecesoras y desaprovechó la oportunidad de completar una cadena que uniría a las estrenadas durante el siglo pasado con las más recientes.
En 1979 Ridley Scott dejó interrogantes en los fans con Alien: El octavo pasajero ¿De dónde vino el Xenomorfo? ¿Cómo llegó esa extraña nave a ese sombrío planeta inhabitable?
En su regreso a la saga con Prometheus (2012) y Covenant (2017), el director comenzó a crear el camino para responder estas preguntas.
Prometheus ató los primeros cabos. Nos reveló el origen del villano, mezclando ciencia ficción, acción y debates filosóficos sobre el origen de la humanidad, la cual, sorpresivamente, comparte una base común con el Xenomorfo.
Por su parte Covenant, sin pena ni gloria, extendió un poco más este camino que nos pudo llevar al inicio de Alien, reviviendo algunos aspectos característicos del terror que se habían perdido con su predecesora.
Todo hacía presagiar que Fede Álvarez seguiría con este camino. Más aún con el mismísimo Ridley Scott tomando las riendas en la producción. Pero Romulus se desvió del sendero, dejando un vacío dentro de la franquicia, casi desechando el prometedor desenlace de Covenant y apenas complaciendo a la fanaticada con guiños nostálgicos a las diferentes películas de la saga.
Romulus se siente como un outsider dentro de la familia de Alien. Pese a su cercanía cronológica con la primera película- tan solo 20 años la separan-, se siente como una historia distante e independiente, como quien comparte el apellido pero no quiere la herencia.

Una saga con diferentes estilos
Y es que los cambios en dirección en la franquicia han generado una diversificación de estilos dentro de las producciones de la que Romulus no es ajena.
Desde encasillarse en terror/ciencia ficción, a pasar por géneros como acción con Cameron en “Alien: El regreso” y el survival horror de Fede Álvarez, la franquicia más que buscar unir una historia aún fragmentada, pareciera querer crear un universo desordenado e independiente, en el que cada película busque un éxito y diferenciarse del resto. Y Romulus cayó en esa lógica.
Con una secuela de la película en camino, y con la confirmación de la salida del director uruguayo para tomar un rol de producción junto a Ridley Scott, la franquicia podría sumar una nueva producción con un estilo totalmente distinto, incluso al de su predecesora.

Alien Romulus y otra buena protagonista para la saga
La bueno de esto es que la nueva entrega permitirá seguir desarrollando a nuestra nueva heroína. Y si algo replicó muy bien Romulus de sus antecesoras fue la fórmula para construir una buena protagonista.
Tal como lo fue Sigourney Weaver como Ripley o Noomi Rapace como la doctora Elizabeth Shaw, Cailee Spaeny brilló en el papel de Rain Carradine. Una personaje fuerte, con carácter que refleja sus conflictos internos pero que los enfrenta mientras lucha por sobrevivir al alien.
Junto a la joven actriz, David Jonsson se suma a los puntos fuertes que dejó Romulus, interpretando al infaltable y necesario sintético que acompaña a la protagonista. Con una permanente neutralidad, el actor de Andy transmite la frialdad de un humano artificial y a la vez la ternura de algo que fue creado para el bien ajeno.
Un dúo perfecto entre ambos actores que volverá en el futuro cercano con la esperada secuela, aún en producción.
Un hecho no menor, teniendo en cuenta que, a excepción de Sigourney Weaver, las anteriores protagonistas encontraron un final prematuro en su primera aparición en el universo de Alien.
Romulus sólo le deja a la saga una posibilidad: crear una nueva línea argumentativa a través de Rain y Andy, lo que significaría tirar por la basura lo hecho en Prometheus y Covenant, dejando en el aire dos precuelas con mucho potencial que pudieron haberle dado un honorable cierre a una franquicia que pudo encontrar la pieza faltante para su descanso definitivo antes de que el tiempo la haga envejecer mal.

Ficha técnica
- Película: Alien Romulus.
- Director: Fede Álvarez.
- Reparto: Caille Spaeny, David Jonsson, Isabela Merced, Archie Renaux.
- Año de estreno: 2024.
- Disponible en Disney +.
Si lo tuyo son las historias de ciencia ficción como Alien Romulus, revisa el siguiente análisis de la filmografía de Denis Villeneuve.